Antígona se revela contra el Rey.
Waldo Salazar
Waldo Salazar
Vicente Novoa
Creonte
ha decretado que no se entierre a Polinices. Antígona, hermana de polinices,
desobedece esta “ley”. Es sorprendida, llevada ante Creonte y se le impone la
pena de muerte. Es encerrada en una cueva. Hemón, hijo de Creonte y prometido
de Antígona, suplica a su padre por la vida de su novia. Sus suplicas son en
vano. Hemón va a ver a Antígona a la cueva, encuentra que esta se suicida y él
también lo hace, la esposa de Creonte enterada de la noticia acaba con su vida
en el palacio, Creonte lamenta las muertes y carga con la responsabilidad,
claramente el conflicto se resuelve de manera indebida y precipitada, pero lo
cual debió resolverse de otra manera.
Creonte
dicta una ley la cual Antígona decide ignorar y concretar su deseo. “Un desconocido, después de haber
sepultado al muerto y esparcido sobre su cuerpo un árido polvo y cumplidos los
ritos necesarios, ha huido hace rato”.
Creonte
no debió realizar esta ley, ya que todos merecemos una tumba y alguien que
llore nuestra perdida, además aquello hubiera evitado la desobediencia de Antígona
“me refiero a Polinices, el desterrado
que volvió del exilio con ánimo de trastornar de arriba abajo el país paternal
y los dioses familiares, queda públicamente prohibido a toda la ciudad honrarlo
con una tumba y llorarlo”.
A
través de esta obra se puede ver la forma de gobernar antigua, la capacidad de
las personas para respetar a una persona muerta, sus derechos básicos de una
tumba y afecto por parte de la familia, a pesar de todo esto no se respetaba
siempre a todas las personas y sus derechos.
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